La máquina

Publié le par Boris Leonardo



Una voraz máquina de recuerdos, sobreviviente de una época que hoy despierta nostalgias, curiosidad turística, mal disimulados intentos por maquillar la Historia.

Pero cuando en el ardiente mediodía habanero me subo a unos de estos "almendrones", sorbo de agua fresca en el desértico paisaje del transporte público citadino, bendigo el añejo rechinamiento de sus hierros, y sus sospechosos olores me resultan más dulces que una esencia francesa. Tengo que confesarlo: he dormido, incluso, arrullado por el rugir de estos artefactos "antediluvianos".

Aquí vemos un ejemplar, en apariencia vencido. Dos mecánicos tratan de salvarlo: terapia intensiva automotriz. Pero es, apenas, un poco de fatiga. Saldrá de esta, como de miles y miles de kilómetros, y cambios de piezas, y combustibles dudosos. Resiste.

Esta máquina, con sus focos  entristecidos, su boca abierta, sus fantasmas en el parabrisas, marcha en el alma de una Cuba negada a aparecer en postales.

PS: Ver esta foto en Flickr







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