Lenin

Publié le par Boris Leonardo



Ahí está Lenin, adusto, en su marmórea soledad. Observa el cielo y escucha, tal vez, la música que atraviesa los bosques de coníferas, y los bambúes del Parque Lenin, en las afueras de La Habana. Es la melodía de los "picnic": la renacida, pequeña, aparatosa, kitsch, abigarrada burguesía citadina, que se tiende los fines de semana sobre el césped, manteles de cuadros y reggaetón en las reproductoras de los autos: la belle époque.

Cierto, también vienen los hijos de aquel, que se gastó la vida en la forja o en el cañaveral, y le queda el consuelo de la máquina rusa, vanguardia de décadas, inexpugnables Ladas, o Moskvich, o Fiat Polski, etcétera, etcétera. Hechos allá, donde hoy, quizás, no exista una sola estatua de Lenin.

Ahí está Lenin. Sigue las nubes con la mirada y espera el diluvio, que no acaba de llegar.

Publié dans Clic

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Angie 07/05/2008 18:22

Bonjour Boris, merci pour ton com sur mon blog, dommage , je ne comprends pas l'espagnol mais je vois de très jolies photos sur ton blog, et ça j'adore.BisousAngie

Boris Leonardo 08/05/2008 12:33


Tu comprends le sens des photos, quand même.
Merci pour tes commentaires.
Bon courage !


Yasmín 05/05/2008 19:47

Para mi, el Parque Lenin nunca tuvo que ver con Vladimir Ilich. Era un sitio lleno de verde a donde me llevaba la escuela, un sitio que mi madre odiaba (porque solo estaba diseñado para los que tenían carro) y yo ansiaba.Para mi Lenin era el de la Colina en lo alto del pueblo de Regla, pueblo olvidado ya de su mítica historia política de sindicatos victoriosos, elector de un alcalde comunista y erector del primer monumento al padre de los proletarios fuera de Europa. Regla se hizo apagado, resistente, mantenido en los límites de la legalidad bajo la adusta mirada del héroe. A Lenin regresan los reglanos una o dos veces al año, recordamos nuestra antigua historia de lucha y nos identificamos, paradójicamente, con ella, porque seguimos siendo singulares. Luego Lenin fue femino, una escuela, una comunidad imaginada donde escapé de mis padres y de los saberes del pequeño pueblo. La Lenin, reducto de la intelectualidad frente a la burguesía que kitsh y reguetonera que avanzaba por las grietas de la sociedad a mediados de los noventa. La Lenin, espacio de poder y reificación para elite sobreviviente de un sueño hiperdemocrático, otra paradoja, donde te encontré, Boris, hijo de obreros levantado del suelo...El Parque Lenin, la Colina Lenin, la Escuela Lenin: Vladimir sobrevive en nuestras miradas, que son las de Ulises, y verá el diluvio desde los ojos de sus hijos regados por el mundo.