Le Grand Frère te regarde/ El Gran Hermano te vigila
Esta foto la hice hoy, en el ómnibus P1.
A salvo de la multitud que se apretujaba en el pasillo del autobús, Él nos observaba. Sus dos pistolas listas. No sé para qué.
En La Habana sin metro, sin asaltos a bancos, sin asesinos en serie... en la pacífica capital de esta isla, donde las pequeñas violencias cotidianas palidecen ante la brutalidad del "capitalismo salvaje" --ese monstruo que nos seduce y nos rodea--, Él es apenas un fugaz reflejo entre dos asientos del transporte público. No asusta, pero su inusitada observación, tal vez, inquiete.
Un minuto después del clic, su imagen había desaparecido. Ahora mira desde mi cámara fotográfica. Va en mi mochila. Me vigila.