Ya tenemos casi 30 años: esa frontera hacia el país de la adultez, el declive de la juventud, el inesperado envejecimiento, el fin.
La vida es una sucesión de rituales. El primer llanto, el primer diente, la primera palabra, el amor, el sexo… … el matrimonio.
He aquí que estas dos personas firman un libro solemne, se entregan alianzas, se besan. Entonces la eternidad no parece horizonte ilusorio, sino isla a la vista; y ser feliz, un enigma menor.
Pero años antes él y ella habían juntado las manos, no sin temor, y las líneas donde puede adivinarse la vida, habían
confluido. Ese gesto fue el origen de este día, y de otros venideros, ahora menos inciertos.
Felicidades a Mary y a José Ángel !
¡ Normalmente vemos la cara de los novios.. esta perspectiva es perfeccionada!
es tan simple...