Las manos de mi madre

Publié le par Boris Leonardo


¿Qué espera mi madre, siempre tejiendo, sola en la casa del alba al atardecer? Acaso el regreso fiel de mi padre, Odiseo sin hazañas célebres, salvo la desusada honestidad, el haber trabajado y no pedir honores.

El hilo que mi madre teje, la vida nuestra, tal vez, prolonga. Y la suya: mi madre quiere vivir trescientos años, como los gnomos.

Sus prodigios trenzados en cualquier rincón de la casa moran, con las mil muñecas, y los paisajes de parches multicolores.

Las manos de mi madre: el anillo de bodas y los delfines de mi hermano: príncipe que habita en el país donde comienza el día. Cada línea en sus dedos es una noche de velar por mi salud de niño enfermizo, y una comida deliciosa hecha "de corre-corre", y una cura dolorosa, y una inyección, y una caricia.

Las manos de mi madre, tejiendo la belleza, vivas hasta después del minuto final.

Publié dans Retratos- Portraits

Commenter cet article

Henriette L. 29/06/2008 23:36

Elle est superbe cette photo. Elle dit le grand âge, et aussi la coquetterie qui perdure, et le savoir-faire. Les ongles soignés, les bagues, le crochet... La vie encore avec le soin et la création.

Boris Leonardo 30/06/2008 23:06


Merci de te commentaire, Henriette. Ma mère est une vrai maîtresse du tricotage. Elle s'est émue lorsqu'elle a vu cette photo.


Daffodil 12/05/2008 21:54

todo lo que pienso le dices en este parafo...J'adore les vieilles personnes, habituellement c'est leur visage que je prends en photo... Je crois que je vais me mettre aux mains... Les mains, une partie du corp que je préfère...magnifique cliché!

Yasmín 05/05/2008 19:24

Las manos de las madres siempre son mistéricas. Encierran el poder, la ternura, el camino hacia el mundo del cual siempre se arrepienten habernos mostrado. Las manos de mi madre ¿cómo son? ¿por que no puedo recordarlas? Tu me haces pensar, Boris, en las mentiras y olvidos que me invento para sobrevivir la lejanía.

Boris Leonardo 06/05/2008 12:45


Prefiero llamarles, si me permites, fantasías, recuerdos -tal vez- mitificados por la distancia. Mentiras, no lo creo.