Atención a clientes

Publié le par Boris Leonardo



Ahora que todos podemos ser clientes de Cubacel. Ya no aquel "público" o "usuario" arcaico, démodé.
Ahora que en lontananza aparece --dicen-- la posibilidad de comprar un automóvil... y hasta una
casa.

La tarjeta GSM de Cubacel llega a nuestras manos dentro de un pequeño sobre de
nailon. Después de roto y lanzado lejos, se procede a raspar con las uñas (pobre de aquel que se las coma) para hallar el código.
Cuando las uñas --que se tiñen de ceniza-- no alcanzan para revelar el número, la saliva puede ayudar.
La saliva, esa fiel compañera que nos ha servido desde la infancia, lo mismo como betún, gel, detergente, lubricante, etcétera.
Entonces, descubierta
la cifra, marcamos. Nos equivocamos. Marcamos. Nos volvemos a equivocar. Así hasta el cansancio. A mí me ha sucedido.
En este punto he de reconocer que soy, perdonen, un viejo e inepto cliente de Cubacel.
Y luego... apretamos con ira la indefensa tarjetica, y la lanzamos lejos.
El camino hacia la oficina de Cubacel (la situada en el barrio habanero de Miramar) está cubierto de exánimes tarjetas GSM.
De piedras, el camino, al paraíso de la tele-comunicación.

PS 1: Nótese --tal vez esto parezca un lugar común-- que una tarjetica de estas cuesta 10 pesos convertibles, o sea 240 pesos cubanos, es decir, más de la mitad del salario promedio en esta isla.

Publié dans Objetos Consumidos

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Yordán Rey Oliva 31/03/2008 13:57

Borges! tu blog es Genial! Es bueno saberte creando y bien cerca!Enhorabuena y espero fotos de la Vieja Habana,  "antes que se la trague la M....") y hasta fotos de esa misma M.. que no sólo se traga a la Habana.

chouchane de Marseille 31/03/2008 11:03

J'adore, c'est formidable. Je vais me mettre à l'espagnol pour comprendre ce que tu écris... Nicolle.

Yasmin 30/03/2008 21:18

Borges y tu, amor eterno, verdad? Maravilloso el rtimo, elocuente la descripción de la tecnología coja de Cuba, oportuna la aclaración de economía política. Sigue así!